Facturas y justificantes
Localizar campos relevantes y preparar datos para su revisión y posterior registro.
Convertimos facturas, formularios y documentos escaneados en datos que puedas revisar y utilizar. Clasificamos archivos, extraemos campos y conectamos la información con tus herramientas de gestión.
Una factura que hay que registrar, un formulario que llega escaneado o un expediente con varios archivos. Preparamos los datos para que el trabajo continúe sin volver a copiarlos.
Localizar campos relevantes y preparar datos para su revisión y posterior registro.
Ordenar archivos por su contenido y relacionarlos con el asunto, cliente o proceso correspondiente.
Facilitar búsquedas, resúmenes y localización de información para la persona que debe interpretarla.
Organizar documentos para encontrarlos y utilizarlos desde un proceso o una herramienta de trabajo.
Trabajamos con muestras de tus documentos para definir qué reconocer, qué extraer y cómo comprobar los resultados antes de utilizarlos.
Definimos los documentos que entran, los datos que necesitas y dónde se utilizarán. La primera versión se comprueba con una muestra representativa de tus archivos.
Identificamos tipos de documento, variaciones de formato y los datos necesarios para tu proceso.
Preparamos el reconocimiento del contenido y la organización de los documentos dentro del alcance.
Definimos comprobaciones, revisión humana y tratamiento de campos ausentes o resultados dudosos.
Entregamos los datos en un formato acordado o los conectamos con tu aplicación, según sus accesos.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Nos compartes ejemplos de los formatos habituales, incluidos documentos difíciles de leer o con campos incompletos.
Acordamos qué campos localizar, cómo clasificar los archivos y qué comprobaciones necesita cada dato.
Tu equipo compara los datos extraídos con los originales. Ajustamos el reconocimiento y los casos que necesitan revisión.
Entregamos un archivo estructurado o conectamos el resultado a tu sistema, con revisión antes del registro cuando corresponda.
La revisión debe permitir comparar el dato extraído con el documento del que procede.
Un dato ilegible o ausente necesita revisión. Definimos cuándo se bloquea la salida para que el equipo lo compruebe.
Acordamos dónde se guardan los archivos y los resultados, quién puede acceder y qué datos se envían a cada proveedor.
Podemos valorarlo con una muestra. La legibilidad, el formato y la variación de los archivos influyen en el resultado; por eso se prueban documentos representativos antes de ampliar el uso.
Puede plantearse una integración si tu herramienta lo permite. Definimos las comprobaciones y la revisión necesarias antes de crear registros; extraer un dato no equivale a validarlo contablemente.
No para la primera conversación. Sí necesitaremos una muestra representativa y una persona que conozca el proceso. La organización o depuración de información se valora como parte del alcance.
Según la solución, puede haber consumo de modelos, alojamiento, licencias o servicios conectados. La propuesta separa estos gastos del desarrollo y de las revisiones o mejoras que se acuerden.
Sí. Podemos delimitar un proceso, unas fuentes y unos criterios de evaluación antes de ampliar el uso. Una prueba permite valorar su utilidad; no sustituye las comprobaciones necesarias para ponerla en producción.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.