Detectar oportunidades
Identificar consultas, tareas o documentos que consumen tiempo y valorar si una solución de IA puede ayudar.
Te ayudamos a decidir dónde invertir en IA: revisamos tus procesos, comparamos opciones y definimos un primer proyecto con utilidad, costes y prioridades claras.
¿Por dónde empezar? Revisamos qué trabajo se repite, qué información tienes y qué merece la pena resolver primero. La recomendación puede ser una herramienta existente, un desarrollo propio o una solución sin IA.
Identificar consultas, tareas o documentos que consumen tiempo y valorar si una solución de IA puede ayudar.
Revisar la información, las herramientas y los accesos disponibles antes de comprometer una implantación.
Comparar utilidad, esfuerzo, costes y dependencias para empezar por un alcance que pueda evaluarse.
Revisar pruebas o herramientas que ya está utilizando tu equipo y darles una dirección común.
Contrastamos las posibilidades de la IA con tu proceso y tus recursos. La entrega explica qué probar, qué hace falta y cómo decidir si continuar.
Recibes un diagnóstico para tomar una decisión y encargar el siguiente paso. La implantación se define y presupuesta aparte.
Los procesos donde la IA puede aportar valor, el problema que resolvería y las personas que utilizarían cada solución.
Una revisión de los datos, herramientas y conexiones disponibles, con los requisitos pendientes antes de empezar.
Las opciones de herramienta, integración o desarrollo, comparadas por utilidad, costes, mantenimiento y limitaciones.
Un objetivo concreto, las funciones de la primera versión y los criterios para decidir si merece la pena ampliarla.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Nos cuentas dónde se atasca el trabajo y qué quieres mejorar. Elegimos las preguntas que debe resolver la consultoría.
Vemos contigo cómo funciona el proceso, qué herramientas utilizas y una muestra de la información disponible.
Comparamos alternativas y, cuando hace falta, acotamos una prueba para despejar una duda antes de recomendar una inversión.
Repasamos contigo las conclusiones, las prioridades y el primer proyecto propuesto. Puedes seguir con tu equipo, otro proveedor o con nosotros.
La recomendación parte del tiempo, los recursos y las necesidades de tu empresa. No se propone IA para una tarea que se resuelve mejor de otra manera.
Separamos lo comprobado de lo que necesita una prueba, más información o revisión por un especialista.
El plan identifica la inversión inicial, los posibles gastos de uso y quién tendría que mantener la solución.
Sí. Si unas reglas, una integración o un cambio de proceso resuelven mejor el problema, lo indicamos. La consultoría sirve para elegir una solución útil.
El diagnóstico define el alcance de la consultoría. El desarrollo posterior se acuerda aparte. Revisamos el tratamiento previsto de los datos y las cuestiones que necesiten validación con tu asesoría; no sustituimos un servicio jurídico.
No. Podemos empezar por el trabajo que quieres mejorar. Comparar herramientas es parte del análisis, no un requisito para contratarlo.
Una persona que conozca el proceso, una explicación de las herramientas actuales y ejemplos del trabajo. Acordamos cualquier acceso antes de utilizarlo.
No. El diagnóstico es una entrega independiente. Puedes utilizar las conclusiones para decidir con tu equipo o pedir propuestas a otros proveedores.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.