Carga y rendimiento
Identificar imágenes, recursos o decisiones técnicas que retrasan el acceso al contenido.
Mejoramos webs existentes para que carguen, se lean y se utilicen mejor. Revisamos rendimiento, móvil, accesibilidad y bases para buscadores, y comprobamos los cambios sobre el estado inicial.
La fricción puede estar en la carga, la lectura o un paso que no se entiende. Buscamos su causa y priorizamos las intervenciones que podemos comprobar.
Identificar imágenes, recursos o decisiones técnicas que retrasan el acceso al contenido.
Revisar jerarquía, interacción y recorridos que dificultan encontrar información o completar una acción.
Comprobar pantallas representativas, teclado, formularios y barreras que podamos corregir dentro del alcance.
Revisar estructura, metadatos, indexación y enlaces para facilitar la comprensión técnica de la web.
Combinamos comprobaciones técnicas con recorridos reales de uso. El informe diferencia recomendaciones, correcciones aplicadas y cuestiones que necesitan una intervención mayor.
Estas son las piezas que definimos en la propuesta. El alcance final depende del punto de partida y de las prioridades de tu negocio.
Acordamos páginas y dispositivos representativos y recogemos el estado de partida.
Ordenamos los hallazgos por utilidad, esfuerzo y dependencia de la plataforma existente.
Aplicamos las intervenciones incluidas en el proyecto, con una copia o un entorno de pruebas cuando corresponda.
Contrastamos los cambios con el punto de partida y documentamos las limitaciones o tareas restantes.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Elegimos páginas y recorridos representativos y recogemos mediciones y problemas observados.
Separamos las correcciones que podemos aplicar de los cambios que dependen de la plataforma o de un rediseño.
Trabajamos sobre una copia o entorno de pruebas cuando corresponde y revisamos las funciones afectadas.
Repetimos las comprobaciones y explicamos qué ha mejorado, qué límites permanecen y qué conviene abordar después.
Acordamos quién prepara textos, fotografías, traducciones y materiales de marca. La web debe explicar tu negocio con información que puedas validar.
Definimos dominio, alojamiento, cuentas y herramientas para que sepas dónde está cada pieza y quién la administra.
Distinguimos la entrega inicial de las actualizaciones, licencias y futuras mejoras. La evolución de la web tiene un alcance y un responsable.
Sí. Muchas mejoras son técnicas o afectan a elementos concretos. Si el problema depende de la estructura o del diseño, lo explicamos y proponemos el alcance adecuado.
Recogemos el estado inicial y repetimos las comprobaciones después. Distinguimos los cambios aplicados de las recomendaciones pendientes; no prometemos una puntuación ni una posición concreta en buscadores.
Definimos diseño y desarrollo en la propuesta. Podemos partir de tu identidad actual o crear una dirección para la web. Si ya trabajas con un diseñador, podemos coordinar la implementación de sus propuestas.
Podemos incorporar un gestor para los contenidos que necesites editar. Acordamos qué partes serán editables, quién las mantiene y qué pautas necesitas para utilizarlas.
La propuesta concreta las bases técnicas para buscadores y las tareas de mantenimiento. Crear la web no garantiza una posición en los resultados; contenidos, competencia y trabajo posterior también influyen.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.