Soporte de funcionamiento
Recoger y valorar problemas que aparecen en los recorridos reales del equipo.
Damos soporte y continuidad a tu aplicación con correcciones, actualizaciones y mejoras priorizadas. Acordamos qué se atiende, los tiempos previstos y cómo se valoran las nuevas funciones.
El uso descubre necesidades que no se ven durante el desarrollo. Un acuerdo de evolución distingue los problemas de funcionamiento de las nuevas capacidades que merece la pena añadir.
Recoger y valorar problemas que aparecen en los recorridos reales del equipo.
Revisar los componentes y servicios que necesita la aplicación para continuar operando.
Ordenar las peticiones y convertir las más útiles en entregas concretas.
Acordar copias, recuperación, accesos y comprobaciones según las necesidades del sistema.
La evolución parte de lo que necesita la aplicación y de los recursos disponibles. Distinguimos una incidencia de una nueva función y acordamos cómo atender cada una.
Estas son las piezas que definimos en la propuesta. El alcance final depende del punto de partida y de las prioridades de tu negocio.
Valoramos su estado y documentación antes de concretar qué podemos mantener.
Definimos canales, horario, prioridad de incidencias y tiempos de atención previstos.
Acordamos revisiones técnicas, dependencias y tareas de operación incluidas.
Concretamos el trabajo de cada mejora y las pruebas necesarias antes de incorporarla.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Comprobamos estado, accesos y documentación antes de definir el soporte y las tareas pendientes.
Definimos canales, horario, prioridad de incidencias y qué mantenimiento está incluido.
Revisamos cada intervención con pruebas de las funciones afectadas antes de incorporarla a la aplicación en uso.
Ordenamos las peticiones del equipo y acordamos el alcance y la valoración de la siguiente entrega.
Una aplicación a medida necesita prioridades y límites. Documentamos funciones, exclusiones y criterios de aceptación antes de desarrollar.
Definimos los perfiles, las acciones y la información que necesita cada persona. También las copias, la recuperación y la gestión de accesos previstas.
Concretamos dónde funciona la aplicación, sus gastos recurrentes y quién la mantiene. Las siguientes versiones se priorizan según el uso real.
Revisamos las necesidades del equipo, su utilidad y el esfuerzo necesario. Cada mejora tiene un alcance y una valoración; se distingue de las correcciones incluidas en el soporte.
Sí, después de revisar si podemos asumirla con los accesos, tecnología y documentación disponibles. Una puesta a punto inicial puede ser necesaria y se valora por separado.
Necesitamos un objetivo y un alcance claro para la primera versión. Las funciones futuras pueden priorizarse después de probarla; los cambios se valoran antes de incorporarlos.
Revisamos sus interfaces de integración, permisos y condiciones. Cuando una conexión no es viable, planteamos alternativas y sus limitaciones antes de comprometer el desarrollo.
Acordamos alojamiento, soporte, mantenimiento y documentación. La propuesta distingue el funcionamiento de la versión entregada de las ampliaciones y servicios recurrentes.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.