Clientes y expedientes
Reunir información, documentos y actividad alrededor de cada cliente o asunto.
Creamos aplicaciones para gestionar clientes, expedientes, proyectos y tareas en un mismo lugar. Una herramienta adaptada a las reglas y responsabilidades de tu negocio, empezando por el proceso que más necesitas ordenar.
Cuando una tarea salta entre correos, archivos y hojas, cuesta seguir el estado y compartir el contexto. Definimos un recorrido común para las personas que la realizan.
Reunir información, documentos y actividad alrededor de cada cliente o asunto.
Definir estados, responsables y pasos para seguir el trabajo que tiene que realizar el equipo.
Sustituir recorridos entre hojas y correos por una herramienta con reglas y datos compartidos.
Consultar qué está pendiente, qué ha cambiado y dónde necesita intervenir una persona.
Modelamos los datos y los pasos que ya tienen sentido para tu negocio. La aplicación se diseña alrededor de esos recorridos y de sus excepciones.
Estas son las piezas que definimos en la propuesta. El alcance final depende del punto de partida y de las prioridades de tu negocio.
Definimos los elementos que se gestionan, cómo se relacionan y qué puede hacer cada perfil.
Preparamos la interfaz para consultar, crear, modificar y seguir los registros necesarios.
Construimos la primera versión y las conexiones acordadas con tus herramientas.
Contrastamos los casos de uso y planificamos la incorporación de los datos que necesites conservar.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Revisamos cómo entra un trabajo, quién interviene y qué información necesita cada paso.
Definimos registros, estados, pantallas y permisos con las personas que utilizarán la aplicación.
Desarrollamos el proceso prioritario y comprobamos sus reglas, conexiones y casos de error con tu equipo.
Planificamos la carga inicial, los accesos y la formación, y priorizamos las mejoras a partir del uso.
Una aplicación a medida necesita prioridades y límites. Documentamos funciones, exclusiones y criterios de aceptación antes de desarrollar.
Definimos los perfiles, las acciones y la información que necesita cada persona. También las copias, la recuperación y la gestión de accesos previstas.
Concretamos dónde funciona la aplicación, sus gastos recurrentes y quién la mantiene. Las siguientes versiones se priorizan según el uso real.
Podemos trasladar procesos que necesitan reglas, permisos o datos compartidos. Primero revisamos cómo se utilizan las hojas y qué información merece la pena migrar; algunas pueden seguir siendo útiles.
Se puede valorar, definiendo requisitos y responsabilidades. Las funciones sujetas a obligaciones específicas necesitan una revisión de esas condiciones y un alcance que podamos mantener adecuadamente.
Necesitamos un objetivo y un alcance claro para la primera versión. Las funciones futuras pueden priorizarse después de probarla; los cambios se valoran antes de incorporarlos.
Revisamos sus interfaces de integración, permisos y condiciones. Cuando una conexión no es viable, planteamos alternativas y sus limitaciones antes de comprometer el desarrollo.
Acordamos alojamiento, soporte, mantenimiento y documentación. La propuesta distingue el funcionamiento de la versión entregada de las ampliaciones y servicios recurrentes.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.