Datos compartidos
Trasladar clientes, productos, pedidos u otros registros sin repetir su introducción manual.
Conectamos tus aplicaciones para compartir clientes, productos, pedidos y estados sin introducir la misma información varias veces. Definimos qué sistema es la referencia y cómo resolver diferencias o errores.
Compartir información requiere algo más que mover registros. Hay que decidir qué significa cada dato, de dónde procede y qué ocurre cuando dos sistemas discrepan.
Trasladar clientes, productos, pedidos u otros registros sin repetir su introducción manual.
Comunicar cambios entre herramientas para que el proceso continúe con información consistente.
Reunir datos de varias fuentes para una aplicación o un panel de control.
Preparar importaciones o intercambios cuando una parte de la operativa cambia de sistema.
Revisamos los accesos técnicos y las reglas del negocio. Una integración necesita definir el origen de cada dato y cómo resolver duplicados, cambios y errores.
Estas son las piezas que definimos en la propuesta. El alcance final depende del punto de partida y de las prioridades de tu negocio.
Comprobamos los mecanismos de integración, permisos, límites y condiciones de las aplicaciones.
Acordamos correspondencias, identificadores y responsabilidad de cada sistema sobre la información.
Implementamos consultas, transferencias o notificaciones según el proceso previsto.
Definimos reintentos, registros de estado y revisión de los casos que no pueden resolverse automáticamente.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Comprobamos accesos, documentación y límites de las herramientas que deben intercambiar información.
Definimos correspondencias, identificadores y qué ocurre si un dato cambia o aparece duplicado.
Implementamos la conexión y su registro de estados, con las validaciones y confirmaciones necesarias.
Comprobamos qué sucede ante errores, límites de uso y reintentos para evitar registros incoherentes.
Una aplicación a medida necesita prioridades y límites. Documentamos funciones, exclusiones y criterios de aceptación antes de desarrollar.
Definimos los perfiles, las acciones y la información que necesita cada persona. También las copias, la recuperación y la gestión de accesos previstas.
Concretamos dónde funciona la aplicación, sus gastos recurrentes y quién la mantiene. Las siguientes versiones se priorizan según el uso real.
Hay que acordar reglas: qué fuente se considera válida, cómo se identifican los registros y cómo se revisan los conflictos. La conexión no resuelve por sí sola inconsistencias previas.
Sí, una actualización o un cambio en sus accesos puede afectar a la integración. Por eso concretamos sus dependencias y el mantenimiento necesario para revisarla.
Necesitamos un objetivo y un alcance claro para la primera versión. Las funciones futuras pueden priorizarse después de probarla; los cambios se valoran antes de incorporarlos.
Revisamos sus interfaces de integración, permisos y condiciones. Cuando una conexión no es viable, planteamos alternativas y sus limitaciones antes de comprometer el desarrollo.
Acordamos alojamiento, soporte, mantenimiento y documentación. La propuesta distingue el funcionamiento de la versión entregada de las ampliaciones y servicios recurrentes.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.