Preparar un desarrollo
Explicar qué necesita hacer una aplicación o una web y para quién se construye.
Convertimos tu idea en una definición que se pueda presupuestar y desarrollar: quién la utilizará, qué debe hacer y qué entra en la primera entrega. Una base común para tu equipo y los proveedores.
Una propuesta difícil de explicar también es difícil de valorar. Convertimos las necesidades en recorridos y requisitos que puedan entender las personas que van a construirla.
Explicar qué necesita hacer una aplicación o una web y para quién se construye.
Disponer de una definición que ayude a contrastar presupuestos y exclusiones.
Separar necesidades principales, mejoras posteriores y decisiones aún abiertas.
Identificar las integraciones o condiciones que hay que comprobar antes de comprometer la ejecución.
Trabajamos las preguntas que condicionan el desarrollo. El documento final permite saber qué se espera de la primera versión y cómo se validará.
Estas son las piezas que definimos en la propuesta. El alcance final depende del punto de partida y de las prioridades de tu negocio.
Acordamos el problema, las personas que utilizarán la solución y los recorridos prioritarios.
Documentamos lo que entra en la primera entrega y lo que queda para otra fase.
Identificamos datos, accesos, integraciones y decisiones que condicionan la construcción.
Definimos cómo se comprobarán las funciones y qué información falta para valorar el siguiente paso.
Entregamos los accesos, la documentación y las pautas correspondientes al alcance. Concretamos también el seguimiento o mantenimiento, si se contrata.
Revisamos la necesidad, las personas implicadas y qué cambiaría en su trabajo si el proyecto funciona.
Definimos tareas, datos y decisiones para explicar cómo se utilizará la solución.
Priorizamos las funciones de la primera versión e identificamos exclusiones y dependencias pendientes.
Entregamos requisitos y criterios de aceptación para contrastar propuestas y comprobar después la entrega.
La recomendación parte de tu forma de trabajar. Una herramienta adecuada para otra empresa puede no encajar con tu presupuesto o tus procesos.
Indicamos qué se ha revisado, qué queda fuera y qué necesita más comprobación. Una revisión acotada no se presenta como una auditoría exhaustiva.
Puedes utilizar las conclusiones para decidir con tu equipo o con otro proveedor. Si quieres continuar con SBI Digital, definimos una fase de ejecución aparte.
Sí. La definición puede servir como base de conversación con otros proveedores. Cada uno deberá revisar sus condiciones, estimaciones y cualquier supuesto antes de comprometer la ejecución.
Podemos incorporarlos si ayudan a resolver una incertidumbre, pero se acuerdan en el alcance. Una definición funcional no implica por sí sola el diseño completo ni el desarrollo.
La primera conversación sirve para conocer la necesidad y valorar si podemos ayudarte. Un diagnóstico o una revisión detallada tiene un alcance, una entrega y un presupuesto que acordamos antes de empezar.
No. Puedes quedarte con el análisis y utilizarlo con tu equipo. La implementación, la coordinación con otros proveedores o el acompañamiento posterior se presupuestan si los necesitas.
Pedimos únicamente lo necesario para el alcance acordado. Podemos empezar con entrevistas, documentación y demostraciones; cualquier acceso adicional se define con su finalidad y permisos.
Ingeniería × Diseño.
Para el siguiente paso.